"El destino se va creando de acuerdo a lo que va produciendo el Hombre"
Platón
Han habido varias ocasiones en mi vida, en las que por motivos muy fuertes, me he preguntado...qué es el alma?, dónde se encuentra? Cómo funciona? E incluso, al ver tanta “maldad” en algunas personas, me pregunto también: la tendrán? Y si es así, para qué les sirve?
Tal vez será que como humano que soy, que necesito respuestas a lo que no toco, veo, escucho o no logro concebir por mi propia forma de ser y de pensar.
Para mi. las obras buenas son el fruto y no la fuente de la vida.
Sería dañino dedicarse a las obras si nuestra alma no se alimenta de la fuente, no les parece?
Al dar buenos frutos, hay que reformar los pensamientos y sentimientos y actitudes. Hay que dominar las malas inclinaciones, que sólo nos “van pudriendo” y a la larga nos perjudican.
Siguiendo este aspecto, tenemos que tener en claro, cual es nuestra meta de vida.
¿Aumentar placeres, riquezas, hacernos conocidos ?
O bien, ¿vivir como hijos amorosos , entregando lo mejor de nosotros espiritualmente, más que recibiendo?
Y no me refiero a andar como locos por ahí haciendo obras buenas para sentirnos buenos, eso no vale de nada.
Es como llenarnos de condecoraciones, que a la hora de nuestra muerte quedarán enterradas, mientras nuestro cuerpo se vuelve tierra.
Nutrir nuestra alma con lo más íntimo y bueno que sale de nuestro interior, es lo que nos va a ser genuinamente, buenas personas y estar cerca de Dios.
El alma es el principio espiritual que da vida al cuerpo y forma con él, un ser humano.
Al ser netamente espiritual por lo tanto; inmortal, no puedo verla naturalmente, sino sólo por las acciones que efectúa, que justamente pertenecen al ámbito del espíritu, a nada más.
Tanto la inmortalidad como la espiritualidad, no sólo se conocen por la fe, sino que también por la razón , sin embargo la fe, nos ayuda muchas veces a dilucidar algunas realidades.
Es increíble, como recuperar la salud del alma , ayuda tanto a recuperar la salud física y mental.
Se produce una interacción entre nuestras propias creencias personales y nuestra salud física.
Nuestra alma, es como un gran cofre, que guarda y guarda, y justamente ahí es donde se encuentran las huellas de muchos bloqueos que nos llevan a enfermarnos.
A la vez, encontrarlos, nos sirve para curarnos, pues podemos trabajar con ellos limpiando los errores del pasado, que inconscientemente nos atormentan.
Una enfermedad en el alma, puede darse en la niñez, en algo que pasó de jóvenes e incluso en un sentimiento destructor, como también de antiguas culpas y errores no reparados.
Se da mucho que algunas personas se enferman físicamente para cubrir sus necesidades emocionales y psicológicas, cuyos logros muchas veces son efectivos, pues quizás de otra manera no lo conseguirían.
Por otro lado en cambio, están las personas que estando enfermas de igual manera, utilizan esta misma enfermedad para lo opuesto.
Para encontrar las respuestas interiormente, lo que las hará aprender muchísimo para así evolucionar su conciencia y “sanarse”
Sin embargo, no se puede dejar de mencionar a las que hicieron todos los esfuerzos y fallaron, por diversos motivos como :
Miedos, no ser capaces de perdonarse, por sentimientos de culpa, baja auto-estima, o bien los que no pudieron borrar sus heridas emocionales y su compleja “biografía”
No siempre lo que deseamos que ocurra, sucede o bien no siempre nos damos cuenta que permanentemente habrá cambios.
Sólo lo que perdura es la esencia.
La forma más efectiva de auto-transformación, es la espiritualidad.
Es una práctica sagrada que puede ser vivida a cada instante de nuestra vida.
Crear una actitud de sosiego, trascenderá al tormento físico y espiritual.
Por lo mismo esto generará acciones correctas espontáneas, provenientes de pensamientos acertados que influirán en todos los actos que realicemos.
El desarrollo de la espiritualidad, nos elevará sobre nuestras necesidades primarias y de nuestros añejos temores.
Esto se reflejará en nuestra alma y por ende en nuestro cuerpo.
Por todo esto, entonces entendemos que nuestra alma es portadora de un infinito poder Celestial, por lo tanto será imprescindible recuperar nuestra salud física, al recuperar el equilibrio de nuestro espíritu.
Sin duda, nuestra alma puede ser nuestra mejor amiga, y aportarnos miles de beneficios, si generamos buenos pensamientos, y por lo mismo, buenas acciones.
Lástima que no todas las almas, pueden reencontarse con lo que eran; con su buen camino.
Agualuna
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